Día de la Madre: emprendedoras peruanas lograron éxito con sus marcas

En el marco de la celebración del Día de la Madre, el Indecopi saluda y destaca el empuje de las madres peruanas empoderadas que hacen realidad sus emprendimientos y protegen sus marcas, con el objetivo de lograr independencia económica en bienestar de sus hijos y sus familias.

Este es el caso de dos madres emprendedoras que lograron el éxito con sus marcas de pastelería artesanal y filigrana de papel.
 
Lucía Rodríguez Antezana es una madre joven de cuatro varones, tres de ellos de 17, 12 y 10 años, y el último de solo dos meses de nacido. Tras varios años jefaturando equipos comerciales en empresas, decidió sacar adelante un emprendimiento propio, su pasión de toda la vida: su marca de pastelería artesanal “Ananay”, que en quechua significa “¡qué lindo, qué bonito!”. Con su marca busca trasmitir cariño a través de sus postres, innovando con insumos peruanos.
 
“No es fácil ni difícil ser madre emprendedora, solo hay que saber organizarse y enfocarse en los objetivos y en la motivación, que en mi caso son mis hijos. Mi sueño es que mi marca se quede en la mente de los consumidores como una marca peruana de calidad y que transmita emociones”, destaca Lucía.
 
La madre emprendedora señaló que fue importante registrar su marca en Indecopi “porque sabía que me traería beneficios en el mercado, podría protegerla y, además, porque es un activo que te va a quedar para toda la vida”.
 
Asimismo, la historia de Katheryne Talledo Ruiz también tiene que ver con la pasión y la búsqueda del sueño del negocio propio. Ingeniera de sistemas de profesión y mamá de un niño de 4 años, trabajaba en una empresa de telefonía a tiempo completo, pero decidió que su camino era otro.
 
Hace 8 años decidió crear la marca Platinumsky’s Quilling, dedicada a la filigrana de papel, arte que consiste en enrollar tiras de papel para crear diseños decorativos. También brinda talleres para principiantes.
 
“Mi sueño es que mi marca pueda ser conocida a nivel nacional e internacional y que mi emprendimiento crezca lo suficiente para poder ayudar a otras mamás emprendedoras a las que les guste este arte”, manifiesta.
 
Katheryne afirma que ser mamá emprendedora es retador, “porque los emprendedores no tenemos un horario fijo de trabajo y debemos robar ese poquito de tiempo que dedicamos a nuestros niños para hacer crecer nuestro emprendimiento. En mi caso, yo lo hago cuando mi niño duerme, porque es el único tiempo que tengo libre para poder trabajar”.
 
La artista del papel explicó que registró y protegió su marca en el Indecopi “porque me parece importante dejar constancia de que el trabajo que realizo me pertenece”.
 
En los últimos siete años, el registro de marcas por parte de mujeres emprendedoras tuvo un incremento de 136%, al pasar de 2,044 registros de marcas en el 2015 a 4,833 en 2021. Mientras que el registro de marcas colectivas pasó de 25 certificados otorgados a asociaciones integradas solo por mujeres en el 2020 a 137 certificados otorgados en el 2021 a estas asociaciones.