Cinco empresarios cinco

Solo necesitaríamos cinco empresarios con la convicción y el valor de Carlos Añaños Jerí para que la mitad del Perú entienda por qué tenemos que defender lo que tanto nos ha costado construir. Es una democracia imperfecta y una economía en la que subsisten abusos e injusticias, pero la alternativa es retroceder al caos que ya vivimos. La familia Añaños partió de nada y tuvo que vencer no solo al terrorismo sino a la desleal competencia de mercantilistas empresaurios nacionales y poderosas multinacionales. Hoy sus productos están en todo el mundo. Cinco empresarios -cinco, un puño- que pongan el pecho y la cara por el Perú para defender ese sueño que ellos hicieron realidad y que muchos peruanos pudiésemos alcanzar. ¿Dónde están?