“La pandemia trajo momentos complicados pero las ganas de salir adelante fueron más”

El Grupo Moquillaza, liderado por un grupo de mujeres, elabora piscos, vinos y mistelas

Por un acuerdo familiar decidieron formar una empresa conformada solo por mujeres. En este caso son madre e hijas, las que lideran el Grupo Moquillaza creado en el 2015 para la producción y comercialización de pisco.

 
La base de este negocio es una bodega (ubicada en Ica) adquirida a la familia de su esposo, con larga historia pisquera, con el objetivo de obtener un producto artesanal basado en innovadoras prácticas empresariales y de control del producto, tal como nos comenta su gerente general, Carmen Robatty de Moquillaza. 
 
“Adquirimos la bodega para preservar el patrimonio familiar que tiene como 200 años, en los que siempre se produjo y se vendió pisco”, refiere.   
 
Ya por esos años su hija mayor terminaba un posgrado de negocios cuya tesis era el tema del pisco, lo cual fue base para la incorporación de mejores prácticas empresariales y una proyección más comercial. 
 
De este modo, Claudia Moquillaza lleva la parte comercial de la empresa, Gabriela Moquillaza tiene a su cargo el tema financiero, y Fátima Moquillaza, se encarga de todos los temas legales de la empresa. Todas ellas imprimen un sello femenino en el producto final. 
 
“Si bien la decisión fue conservar los procesos de producción artesanales, elaboramos manuales de procedimientos y operaciones modernos. Por ejemplo, Finca 314 tiene una certificación Haccp para asegurar la completa inocuidad en todos nuestros procesos. 
 
 
(*) Aquí Carmen, con sus hijas (Claudia, Gabriela y Fátima), acompañada por su madre, Carmen Teresa Abril. 
 
 
Marca 
 
El pisco que producen lo venden con la marca Finca 314, que además de comercializarse en el mercado interno ha incursionado en el mercado internacional.  
 
“Si bien continuamos con la producción de pisco, en el camino fuimos investigando otros productos que se elaboraban antiguamente, entre ellos la mistela (mix de los jugos frescos de la uva fortificado con el pisco), en el paladar es dulce”, refiere. 
 
Bajo el concepto de producto boutique, sus productos son valorados en restaurantes cinco tenedores u hoteles cinco estrellas. 
 
 
 
 
Capacitación 
 
Con el objetivo de prepararse más para ampliar el negocio, Carmen y su hija mayor realizaron estudios de somelier y catador. 
 
“Eso nos dio los conocimientos para ampliar nuestro portafolio y para elaborar vino con la marca Anclajes. Ya para ese momento contábamos con viñedos propios con siete variedades de uvas pisqueras”, nos refiere. 
 
En el 2018 dieron sus primeros pasos en la exportación de su producto pisco. Brasil es uno de sus principales mercados. 
 
Carmen reconoce la importancia de un mayor acercamiento con más potenciales consumidores locales y extranjeros a través de la cata vinculado con la gastronomía. “Es la mejor manera de identificar los caracteres organolépticos de cada variedad de uva pisquera”. 
 
 
 
Portafolio 
 
Carmen refiere que en el corto plazo ampliarán su portafolio de licores utilizando los frutos cultivados en sus plantaciones entre ellos el mango, naranjas y mandarinas.  
 
“Pronto venderemos el licor de menta, de hierbaluisa, de canela y de mango. Con el último también haremos un cóctel, crema, jarabe y vino seco”, nos comenta.   
 
En su campo de producción cultiva siete variedades de uvas patrimoniales: ‘Quebranta’, ‘Torontel’, ‘Mollar’, ‘Moscatel’, ‘Negra Criolla’, ‘Italia’ y ‘Albilla’.  
 
“En nuestro viñedo nos apoyamos de la labor de toda una comunidad de mujeres cosecheras de la zona de Cinco Piedras en Santiago (Ica), donde supervisamos la poda, empale, amarre, despunte, riego y cosecha”, subraya. 
 
 
Pandemia 
 
Como a todos, la pandemia les trajo un mal momento. Pero gracias a firme decisión de las protagonistas de esta historia pudieron mantener el negocio. 
 
“Al inicio fue muy difícil, como para todos. Gracias a unas disposiciones del Ministerio de la Producción pudimos completar procesos de producción, pero solo para almacenar en el primer año de la pandemia. No le podíamos vender a nadie en ese momento, pero nunca pasó por nuestra mente dejar este negocio”, refiere. 
 
El tener una empresa familiar y con un tema tan arraigado en nuestra familia nos fortaleció para buscar nuevas alternativas y no pensar en una liquidación sino más bien en levantarnos, nos refiere. 
 
Carmen valora mucho el espacio familiar que se fortaleció durante la pandemia. “Se generó un espacio para reajustar y repensar el negocio, en el que el tema virtual se configuraba como un gran aliado”. 
 
En este sentido, las ventas mediante las plataformas virtuales ya en el 2021 fue una gran alternativa para mantener la empresa y encontrar nuevos clientes. 
 
“Si bien fueron momentos complicados, las fuerzas y las ganas de salir adelante fueron mucho más fuertes”, asevera Carmen quien también es presidenta del Comité de Pisco de la Asociación de Exportadores (Adex). 
 
 
Algunos datos 
 
– En el 2021, uno de sus vinos ganó la medalla de oro en el International Awards Virtus realizado en Lisboa (Portugal). 
 
– A este concurso enviaron dos vinos blancos secos elaborados con dos uvas patrimoniales: ‘Albilla’ (ganador) y ‘Negra Criolla’. 
 
– Finca 314 engloba a todas las marcas de la empresa, las cuales tienen los nombres de los personajes de la familia, entre ellas, pisco ‘Don Reynaldo’ (puros y acholados), ‘Etelvina’ (Mosto Verde), Mistela ‘Rosa Victoria’ y el licor de fresa ‘Fá’. 
 
* Tomado de Agencia Andina, escrito por Sonia Dominguez