Bodega Santa María Magdalena: sueño familiar de éxito

Proyecta exportar a Estados Unidos

Por Sonia Dominguez de Agencia Andina

Cuando la pandemia hacía difícil prever el futuro de los negocios, esta familia decidió apostar por iniciarse en la producción de pisco. Hubo mucho que aprender, pero contar con el personal calificado los está llevando por el buen camino.

La bodega Santa María Magdalena nació en el 2020 en medio de la adversidad por la pandemia del covid-19 y a la fecha ya va cosechando buenos resultados comerciales y premios, de acuerdo con artículo publicado en el Suplemento Económika del Diario El Peruano

Su gerente general, Alejandra Jordán, refiere que en una conversación familiar, entre ella y su padre, evaluaron algunas alternativas para generar una mayor rentabilidad en las tres hectáreas que tenían en Pisco, en las que sembraban mandarinas. 

“Lanzamos una serie de ideas y la que más nos gustó fue la de producir pisco para lo que era necesario reconvertir los campos al cultivo de las uvas pisqueras. Así lo hicimos, e iniciamos el cambio con metas altas”, comentó. 

Hasta ese momento, la fundadora se había dedicado a la publicidad, pero el tema no le era ajeno puesto que su abuelo también había elaborado vino en algún momento en el pasado. 

Toma de decisiones 

Así, luego de tomar la decisión empezaron a investigar sobre todo lo que necesitaban para tener la mejor bodega de pisco. 

Para ese momento, Alejandra se desempeñaba en una agencia de publicidad y tuvo que tomar decisiones. Entonces, con la liquidación que recibió y unos ahorros comenzó el cambio hacia la producción de pisco. Sus hermanas se fueron incorporando al negocio, posteriormente. 

Luego de investigar todo sobre la producción de las uvas pisqueras comenzaron a buscar los mejores equipos para producir pisco de acuerdo con la normativa vigente. “Teníamos que guardar el pisco en tanques de acero, así como cumplir otras exigencias”. 

Cuando salió la primera producción de pisco ya tenían todo el equipo necesario para su procesamiento. 

“Teníamos diferentes tipos de suelos y para probar su calidad decidimos cultivar todas las cepas de uva, para optar por lo mejor. Nuestra primera vendimia fue en el 2021, destilamos el pisco y de ahí se guarda un año en los tanques de acero para luego proceder a su comercialización”, dijo.

Primeros resultados

Desde un principio buscamos que nuestro producto esté en todos los canales de comercialización. “Decidimos enfocarnos en el mercado local para dar a conocer nuestro producto, el mismo que es catado dos veces al año mínimo por dos sommeliers expertos en pisco”.

Refiere que le pusieron tanto empeño a este negocio que las primeras 600 botellas que produjeron fueron bien recibidas por el mercado. Por esa razón, para el siguiente año decidieron aumentar la producción lo cual requería ampliar los campos de producción, por lo que decidieron compras nuevas tierras. 

Parte de esta primera producción fue enviada a distintos concursos y para sorpresa de esta familia obtuvieron varias medallas. “Nuestra vendimia del 2021 tuvo más de 25 medallas por lo que asumimos que estábamos en el camino correcto”. 

Por ahora están en varios supermercados y en restaurantes. “Estamos diseñando una estrategia para el ingreso de nuestra marca”. 

Para el próximo año previendo producir 60,000 litros de pisco quebranta y un promedio de 30,000 litros en las otras variedades. 

El conocimiento obtenido les permite proyectarse al mercado internacional. “Un mercado que nos llama mucho la atención es Estados Unidos, consideramos que nuestra marca puede pegar bien ahí”.  

Valle pisquero

Alejandra Jordán refiere que, históricamente, el valle de Pisco se llamaba Santa María Magdalena cuando se inició la destilación pisquera, de ahí el nombre de esta bodega. 

“Nosotros trabajamos en esas tierras, destilamos donde se destilaba y llevamos con orgullo el nombre de la cuna del pisco hacia un futuro lleno de posibilidades”, resalta.  

Ahora, somos la nueva generación y somos hijos de la pandemia del 2020, resalta.  

“Operamos con equipos nuevos y tenemos a personas jóvenes a cargo. Creemos en la importancia de la participación femenina (casi el 98% de la empresa) y sí, tenemos como ideal la conservación de nuestro planeta”, puntualiza.

Datos

– Santa María Magdalena es una de las cinco bodegas que están en Pisco. 

– Hay personas que compran el pisco como un souvenir de su estadía en el Perú.

– Esta bodega busca revalorizar el pisco como un espirituoso de calidad, como un destilado, que merece estar en todas las barras.

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